domingo, 1 de diciembre de 2013

Esta primera y segunda semanas de diciembre de 2013, podrán encontrr la siguiente colaboración en El Sol de México versión electrónica:


RETRATOS HISTÓRICOS

Por: David A. Figueroa Hernández


Hidalgo. Entre la virtud y el vicio
Eugenio Aguirre
Editorial Planeta. Novela histórica
2009. 481 pp.


La figura del cura de Dolores, Miguel Hidalgo y Costilla, ha sido un tema recurrente para muchos historiadores; por un lado, debido al peso que, como personaje histórico de nuestro proceso de Independencia posee intrínseco. Por otro, contadas lecturas narran paso a paso a manera de una estupenda crónica, los avatares que un cura -pero sobre todo un hombre-, reflexionó, analizó y peleó por la libertad de una nueva nación.

La vida de este célebre personaje de nuestra historia ha sido plasmada desde diferentes aristas y, en esta ocasión, el autor, Eugenio Aguirre, nos introduce delicadamente a la vida de un hombre que en su vida, nunca imaginó la trascendencia histórica de sus actos. Joven e inquieto, Miguel Hidalgo buscó el conocimiento a través de sus grandes amigos, los libros, a los que dedicó gran parte del tiempo. Aprendiz y con gran manejo de los idiomas, logró hablar y entender las diversa culturas a través de ellos. Su amor por las bellas artes, en particular la música, lo acompañarían hasta su muerte en 1811.

Hombre decidido pero también siempre rodeado de bellas y frondosas mujeres, fue un hombre que entendía las enseñanzas católicas de diferente manera a la establecida desde Roma; entre esa débil línea que divide al luteranismo y al catolicismo, creía en el amor entre hombres y mujeres como algo no solo ideológico sino carnal, algo natural; otro ejemplo, fue la concepción de la muerte en batalla no como un obstáculo para ganar el paraíso sino como un derecho que los hombres debían ejercer para ser libres y felices y, por tanto, ganar el cielo.

Migue Hidalgo y Costilla, como la historiografía oficial lo ha colocado no es de extrañar que el título de esta novela se llame Hidalgo. Entre la virtud y el vicio; es decir, entre lo moralmente correcto y lo humanamente perverso. Hombre destacado y popular debido a sus relaciones públicas entre españoles, criollos e indios pero siempre buscando la mejoría de la sociedad a través del crecimiento espiritual y, por qué no, material de las personas. Ese era el cura de Dolores que esta lectura nos deja ver. Integrante de una familia numerosa pero siempre con el apoyo de sus hermanos y el ejemplo de sus padres y de sus instructores en el camino ascendente como teólogo y como académico.

El autor, a lo largo de las páginas del presente libro, nos cuenta las travesías, las decisiones –malas, buenas o correctas-, su inclusión en el grupo denominado “Insurgentes” y las diferencias que tuvo con algunos de ellos, en especial con Ignacio Allende, de quien se dice, creció en él un odio hacia el cura de Dolores al grado que varias veces intentaría asesinarlo. Las diferencias por el control social y militar de los insurrectos, hace que entre ambos crezcan las diferentes visiones de un México libre y soberano, pero sobre todo, de esa lucha que otros tomarían como estandarte (Morelos, Guerrero e Iturbide, por citar solamente a algunos) y que glorificarían la consumación de los ideales por los que lucharon.

En el marco de la vida colonial, se desarrolla la presente novela con una mezcla de lenguaje coloquial, barroco y en ocasiones soez, la pluma exquisita de Aguirre nos lleva a esa enigmática faceta que pocas lecturas ofrecen y que sin duda para el lector que gusta de novelas históricas o para aquéllos que gustan de un rato de esparcimiento que nos aporte mayor conocimiento sobre los héroes de la Independencia nacional, Hidalgo. Entre la virtud y el vicio se vuelve un viaje por la dramaturgia, la historia, las costumbres y hasta lo que el mexicano desconoce sobre algunos retratos de la historia que nos han enseñado en las aulas.



Comentarios: dfigueroah@yahoo.com.mx