NERUDA Y EL AMOR ¿ORIGEN DIALÉCTICO O DESTINO INEVITABLE?
10 Diciembre 2012
Por Lic. David A. Figueroa Hernández
Sin duda alguna, la poesía es la expresión más inspiradora, sublime, amorosa y sentimental que el hombre, como creador literario, puede expresar. Existen diferentes tipos de plumas que erigen un puntal del quehacer poético. Es aquí donde la influencia de Pablo Neruda, el hombre que hoy nos reúne, trasciende al mundo, a los sentimientos y al amor.
Pablo Neruda a temprana edad siempre se mantuvo abierto a todo tipo de influencias. Sus relaciones con el movimiento surrealista, con la vanguardia española y americana son notables; el modernismo y aun más, el romanticismo, permiten que en un laberinto de posibilidades se ensanche el sendero peculiar de su pluma. No existe en él, un agotamiento por la frase o palabra amor, en cualquier sentido del idioma castellano.
Al mismo tiempo, su poesía social y la realidad política también consiguen transformar su perspectiva para enriquecerla y trascender con obras, dirían algunos literatos, hermosa y comprometida. También, es aquí importante resaltar que su obra tiene mucho de autobiográfico como él mismo lo declararía: “Mi poesía es íntima mía, la concibo como una emanación mía, como las lágrimas o como el pelo mío, encuentro en ella la integración de mí mismo”.
Chileno de origen y de corazón, es imposible pensar y reflexionar en su poesía sin acordarnos del país andino cuna de grandes escritores, críticos literarios y magnánimos paisajes. Ellos también influirán en su memoria y en su pluma. Ejemplo claro lo tenemos en su máxima 20 Poemas de Amor, donde se unen la libertad de la vida bohemia y el nacimiento de las grandes amistades en su querido Santiago donde la pobreza será una dura afrenta a la que verá con los ojos de un niño soñador y por qué no, hasta melancólico.
Sus dos grades amores, como él las llamaba en su adolescencia, no podían permanecer en el anonimato. Por una parte, la mujer hermosa de la que se enamoró perdidamente a temprana edad, Marisol y por otra, Marisombra, como acostumbraba nombrar a esa dualidad femenina. Estudiante asiduo de la capital Santiago, su principal sello fue el silencio y el misterio que para él serían los rasgos de una experiencia religiosa, una experiencia única para plasmarla y dedicarle sus poemas.
Los 20 Poemas son el romance de Santiago, pléyade con las calles estudiantiles, la Universidad y el olor a madreselvas del buen amor compartido. La poesía amorosa de Neruda se hace inmediatamente popular, patrimonio de todo enamorado. Aquí, es donde cualquier persona puede adueñarse de su pluma y saborear de manera grata el amor intangible a la mujer amada; ese gran ser que a muchos hombres cautiva. El amor y la mujer misma se funden en un afrodisíaco filosófico que permite al hombre común convertirse en un referente de Dionisos...
Cada lectura obedece pues a una vivencia profunda que le confiere su unidad básica. Este joven poeta es prolífico, escribe varios poemas al día, la época fermental está favorecida por la soledad, la agitación estudiantil, la liberación sexual, las lecturas significativas de Tagore, Baudelaire, Darío y otros. Cada uno de ellos contribuye al exquisito y exacerbado tesoro de las líneas poéticas. Es menester decir aquí que la célebre poetisa Gabriela Mistral, a quien conoció desde joven, le regaló algunos libros de Tolstoi, Dostoievski y Chéjov, decisivos también en su primera formación literaria.
El movimiento del año 1920 estaba en su clímax en Chile, cuando la filosofía de la época era condicionada en gran parte por la literatura rusa. Rubén Darío, resonando como un eco en todos los poetas modernos de entonces, empezó a morir como una marejada que se retira confusamente, salpicando de musicales resonancias panteístas los versos de los adolescentes de 1921. Una poesía más local, individualista, cortada sobre otros ritmos; empezaba a nacer un nuevo estilo.
El movimiento ideológico había proyectado sobre los nuevos poetas un impulso poderoso bien definido, dándole como estructura interna un perfil dramático de ser social. La diferencia entre un poeta anterior a esa fecha y los que vinieron después consistía en que los últimos dejaron de ser simplemente descriptivos, anecdóticos, elegantes como actores de una estética refinada que se repartían los despojos versallescos de Rubén Darío y las enfermedades a la moda de los decadentes franceses, para reclamar una existencia de relaciones con el sentido social.
Dentro de la literatura se movía con una sedienta y ensimismada curiosidad. Ya entonces existía en Neruda una vinculación directa entre los poetas preferidos, las ideas que le interesaban y la práctica de la vida; incorporaba enseguida todo estímulo intelectual a su ser íntimo, en forma indivisible. No hay más que una posición vital para él, en la cual están comprendidos todos sus sentimientos. Niega toda doble personalidad. Su persona literaria y su persona civil son absolutamente una misma cosa.
Así, la generación de Neruda leía mucho a Marx, a Engels, a Schopenhauer, a Stirner (El Único y su propiedad) pero especialmente a Nietzche, que era más seductor por su lenguaje lírico y estaba más cerca de la filosofía del individualismo, limítrofe del anarquismo, que tanto atraía a la juventud ideológica chilena.
Lo cierto es que había una manera intelectual de pensar más o menos parecida; el anarquismo estaba en boga, y si bien políticamente no contaba demasiado, intelectualmente constituía una actitud espiritual sobresaliente. Neruda no podía quedar fuera de esto.
Algunos otros autores que Neruda prodiga en su forma literaria eran: Andreiew, Gorki, Tolstoi, Dostoyewski (de quienes ya se apuntó por recomendación de Mistral); aunque también leía poesía en todos los idiomas y sobre todo a D'Anunzio, siguiendo la línea de exaltación del yo; Maeterling, Rodembach, Valery, Machado, Paul Eluard, pero también a Gómez de la Serna y, por supuesto, las obras completas de Pío Baroja, una de las predilectas del poeta chileno.
En 1930 Neruda producto del amor y por qué no, también del desamor, se siente vacío y débil, y en esa debilidad busca su nueva materia. La angustia existencial encuentra su vía de expresión en una palabra difícil, casi hermética por momentos, con ciertas similitudes con el surrealismo. Como un descenso a los infiernos, pues el poeta ahonda en sí mismo y ve a su alrededor la destrucción del mundo que vuelca en expresiones alucinadas. Pareciera que se reencuentra debido a la contemplación que hace de sí mismo y de todo aquello que lo rodea.
En 1954 se publican las Odas elementales que se caracterizan por la sencillez. El propósito didáctico y moral de la poesía, esclarecedora del sentido de la vida, el enaltecimiento de los objetos más humildes, más elementales: aire, fuego, aves, mar, son las características de esta nueva veta lírica que ocupa un total de cinco volúmenes. Ya no es poesía explícitamente política, aunque parte de una concepción política acerca de la función social de la poesía; es una poesía que proviene de la acumulación de experiencias múltiples, personales y sociales, poesía de la madurez. Son la expresión de una poética nueva: la poesía es aquí servicio y herramienta. Los temas más humildes son exaltados, la forma es clara y sencilla, el verso corto, popular. También el amor es inspirador de las odas, el amor a la vida sencilla, el amor por los objetos que es expresión de su amor por la vida, por todo aquello que refleja al hombre y al mundo.
No obstante, sus temas recaen en las ciudades modernas; en la vida cotidiana. La muerte es referencia insistente y casi obsesionante en la obra de Neruda, el cual descubre y nos entrega las formas más insospechadas de la ruina, de la agonía y hasta de la corrupción. Su aprendizaje de los clásicos griegos es evidente aunque su visión de los infiernos va más allá de un simple lugar agobiado por las llamas. Otros elementos cotidianos como el vino, la madera, el apio, solo por mencionar algunos, el poeta se identifica sumergiéndose en ellos, reconociendo y alabando sus poderes benéficos, liberadores y visionarios.
Neruda significa un hombre nuevo en América, una sensibilidad con la cual abre todo capítulo emocional de este continente y perfila un estilo único que otros adoptarán.
Estas características provocan en algunos escritores y literatos, grandes críticas y escándalos que nunca les reprochará; él vive su vida, disfruta su obra y es feliz. Gabriela Mistral lo tendrá en alta estima; por el contrario, Nicanor Parra llegará a ser uno de sus opositores literarios aunque no por ello lo desvirtúa. Él éxito mundial comenzaría a emerger en un mundo subsumido en la beligerancia de la guerra, en la violencia de la 2da Guerra Mundial a través de la Madre Patria.
Otros elementos cotidianos como el vino, la madera, la cebolla, el apio, entre otros, el poeta se identifica sumergiéndose en ellos, reconociendo y alabando sus poderes benéficos, liberadores y visionarios.
ODA A LA CEBOLLA
Cebolla
luminosa redoma,
pétalo a pétalo
se formó tu hermosura,
escamas de cristal te acrecentaron
y en el secreto de la tierra oscura
se redondeó tu vientre de rocío.
Bajo la tierra
fue el milagro
y cuando apareció
tu torpe tallo verde,
y nacieron
tus hojas como espadas en el huerto,
la tierra acumuló su poderío
mostrando tu desnuda transparencia,
y como en Afrodita el mar remoto
duplicó la magnolia
levantando sus senos,
la tierra
así te hizo,
cebolla,
clara como un planeta,
y destinada
a relucir,
constelación constante,
redonda rosa de agua,
sobre
la mesa
de las pobres gentes.
Generosa
deshaces
tu globo de frescura
en la consumación
ferviente de la olla,
y el jirón de cristal
al calor encendido del aceite
se transforma en rizada pluma de oro.
También recordaré cómo fecunda
tu influencia el amor de la ensalada
y parece que el cielo contribuye
dándote fina forma de granizo
a celebrar tu claridad picada
sobre los hemisferios de un tomate.
Pero al alcance
de las manos del pueblo,
regada con aceite,
espolvoreada
con un poco de sal,
matas el hambre
del jornalero en el duro camino.
Estrella de los pobres,
hada madrina
envuelta
en delicado
papel, sales del suelo,
eterna, intacta, pura
como semilla de astro,
y al cortarte
el cuchillo en la cocina
sube la única lágrima
sin pena.
Nos hiciste llorar sin afligirnos.
Yo cuanto existe celebré, cebolla,
pero para mí eres
más hermosa que un ave
de plumas cegadoras,
eres para mis ojos
globo celeste, copa de platino,
baile inmóvil
de anémona nevada
y vive la fragancia de la tierra
en tu naturaleza cristalina.
En este sentido, sus famosas Odas representan un especial énfasis en las cosas cotidianas; en su trascendencia en la vida del hombre pero sobre todo, el amor que cada una de ellas posee al dar su preciada vida para el servicio y beneplácito del ser humano. En el mundo opuesto, el burgués, el vino pierde su virtud egregia y al malgastarse, surgen sus aspectos siniestros y ha de regresar, en viaje purificador, a sus orígenes, a lo profundo de la tierra.
Podemos sintetizar los cantos materiales en sus rasgos más salientes:
1. La personificación de objetos naturales, humildes y domésticos en entidades mitológicas dotadas de dimensión poderosa;
2. La identificación simpática del poeta que se introduce en la materia para ver lo que son las cosas por dentro;
3. La miseria de la vida humana, degradante, de la que el poeta se salva gracias a su arma específica, la poesía, herramienta exploratoria del conocimiento y escudo de invulnerabilidad.
En lo personal, cada vez que tengo la oportunidad de leer o releer al poeta chileno, mis pensamientos me llevan a Jorge Ibargüengoitia, quien en su texto Viajes a la América Ignota, refiere algunos aspectos, personas y objetos con un estilo similar al de la obra en comento.
Entre tensiones y distensiones transcurren los últimos libros del autor, que constituyen un número sorprendente, más de uno al año como promedio desde 1968. Otra de sus afirmaciones en esta época es que mientras el poeta o el artista prodigue su tiempo en vanidades sensuales y en actitudes estéticas, mientras no toque los intereses de la sociedad burguesa, será el mimado de esta sociedad y el favorito de los grupos en el poder.
En cuanto estos intereses se sientan amenazados y de cualquier manera, en cuanto el poeta trate de señalar las injusticias y las desigualdades sociales como son la corrupción y el abuso, será perseguido con rigor o meticulosamente ignorado. Neruda es poeta revolucionario en todo sentido ya que se percata de que ha nacido revolucionario y político en esa dialéctica que la paz, la armonía y el amor prodigan.
Existen en la trayectoria poética y humana de Pablo Neruda capítulos para el amor y la batalla, para la bohemia y la soledad, para las grandes amistades y las tremendas enemistades; capítulos para la pobreza absoluta, para la crítica, para persecución política y para los asaltos de la envidia. Y existen también los capítulos de la exaltación y la fama; los capítulos que brindan al poeta el reconocimiento del mundo a su obra polifónica... polivalente... polifacética.
El ingenio poético de Neruda, es resaltado por Gabriela Mistral quien lo hace suyo al enriquecer sus vivencias. Para Mistral la vida de este prolífico Premio Nobel se fundamenta en el siguiente párrafo:
“Pablo Neruda, a quien llamamos, en el escalafón consular de Chile, Ricardo Reyes, nos nació en la tierra de Parral, a medio Llano Central, en el año 1904, al que siempre contaremos como de Natividades verídicas. La ciudad de Temuco le tiene por suyo y alega el derecho de haberle dado las infancias que "imprimen carácter" en la criatura poética. Estudió Letras en nuestro Instituto Pedagógico de Santiago y no se convenció de la vocación docente, común en los chilenos. Algún Ministro que apenas sospechaba la cosa óptima que hacía, lo mandó en misión consular al Oriente a los veintitrés años, poniendo mucha confianza en esta brava mocedad. Vivió entre la India Holandesa, Ceylán y en el Océano Indico, que es una zona muy especial de los Trópicos, tomó cinco años de su juventud, trabajando su sensibilidad como lo hubiesen hecho veinte años. Posiblemente las influencias mayores caídas sobre su temperamento sean esas tierras oceánicas y supercálidas y la literatura inglesa, que él conoce y traduce con capacidad prócer”.
Tomado de Gabriela piensa en... Roque Esteban Scarpa (comp.),
Santiago de Chile, Ed. Andrés Bello, 1978.
Por último, también la muerte es referencia insistente y casi obsesionante en la obra de Neruda, nos descubre y nos entrega las formas más insospechadas de la ruina, la agonía y hasta la corrupción.
En 1971 Pablo Neruda recibe el Premio Nobel por su obra Canto General, su décimo poemario.
Sin duda alguna, la poesía es la expresión más inspiradora, sublime, amorosa y sentimental que el hombre, como creador literario, puede expresar. Existen diferentes tipos de plumas que erigen un puntal del quehacer poético. Es aquí donde la influencia de Pablo Neruda, el hombre que hoy nos reúne, trasciende al mundo, a los sentimientos y al amor.
Pablo Neruda a temprana edad siempre se mantuvo abierto a todo tipo de influencias. Sus relaciones con el movimiento surrealista, con la vanguardia española y americana son notables; el modernismo y aun más, el romanticismo, permiten que en un laberinto de posibilidades se ensanche el sendero peculiar de su pluma. No existe en él, un agotamiento por la frase o palabra amor, en cualquier sentido del idioma castellano.
Al mismo tiempo, su poesía social y la realidad política también consiguen transformar su perspectiva para enriquecerla y trascender con obras, dirían algunos literatos, hermosa y comprometida. También, es aquí importante resaltar que su obra tiene mucho de autobiográfico como él mismo lo declararía: “Mi poesía es íntima mía, la concibo como una emanación mía, como las lágrimas o como el pelo mío, encuentro en ella la integración de mí mismo”.
Chileno de origen y de corazón, es imposible pensar y reflexionar en su poesía sin acordarnos del país andino cuna de grandes escritores, críticos literarios y magnánimos paisajes. Ellos también influirán en su memoria y en su pluma. Ejemplo claro lo tenemos en su máxima 20 Poemas de Amor, donde se unen la libertad de la vida bohemia y el nacimiento de las grandes amistades en su querido Santiago donde la pobreza será una dura afrenta a la que verá con los ojos de un niño soñador y por qué no, hasta melancólico.
Sus dos grades amores, como él las llamaba en su adolescencia, no podían permanecer en el anonimato. Por una parte, la mujer hermosa de la que se enamoró perdidamente a temprana edad, Marisol y por otra, Marisombra, como acostumbraba nombrar a esa dualidad femenina. Estudiante asiduo de la capital Santiago, su principal sello fue el silencio y el misterio que para él serían los rasgos de una experiencia religiosa, una experiencia única para plasmarla y dedicarle sus poemas.
Los 20 Poemas son el romance de Santiago, pléyade con las calles estudiantiles, la Universidad y el olor a madreselvas del buen amor compartido. La poesía amorosa de Neruda se hace inmediatamente popular, patrimonio de todo enamorado. Aquí, es donde cualquier persona puede adueñarse de su pluma y saborear de manera grata el amor intangible a la mujer amada; ese gran ser que a muchos hombres cautiva. El amor y la mujer misma se funden en un afrodisíaco filosófico que permite al hombre común convertirse en un referente de Dionisos...
Cada lectura obedece pues a una vivencia profunda que le confiere su unidad básica. Este joven poeta es prolífico, escribe varios poemas al día, la época fermental está favorecida por la soledad, la agitación estudiantil, la liberación sexual, las lecturas significativas de Tagore, Baudelaire, Darío y otros. Cada uno de ellos contribuye al exquisito y exacerbado tesoro de las líneas poéticas. Es menester decir aquí que la célebre poetisa Gabriela Mistral, a quien conoció desde joven, le regaló algunos libros de Tolstoi, Dostoievski y Chéjov, decisivos también en su primera formación literaria.
El movimiento del año 1920 estaba en su clímax en Chile, cuando la filosofía de la época era condicionada en gran parte por la literatura rusa. Rubén Darío, resonando como un eco en todos los poetas modernos de entonces, empezó a morir como una marejada que se retira confusamente, salpicando de musicales resonancias panteístas los versos de los adolescentes de 1921. Una poesía más local, individualista, cortada sobre otros ritmos; empezaba a nacer un nuevo estilo.
El movimiento ideológico había proyectado sobre los nuevos poetas un impulso poderoso bien definido, dándole como estructura interna un perfil dramático de ser social. La diferencia entre un poeta anterior a esa fecha y los que vinieron después consistía en que los últimos dejaron de ser simplemente descriptivos, anecdóticos, elegantes como actores de una estética refinada que se repartían los despojos versallescos de Rubén Darío y las enfermedades a la moda de los decadentes franceses, para reclamar una existencia de relaciones con el sentido social.
Dentro de la literatura se movía con una sedienta y ensimismada curiosidad. Ya entonces existía en Neruda una vinculación directa entre los poetas preferidos, las ideas que le interesaban y la práctica de la vida; incorporaba enseguida todo estímulo intelectual a su ser íntimo, en forma indivisible. No hay más que una posición vital para él, en la cual están comprendidos todos sus sentimientos. Niega toda doble personalidad. Su persona literaria y su persona civil son absolutamente una misma cosa.
Así, la generación de Neruda leía mucho a Marx, a Engels, a Schopenhauer, a Stirner (El Único y su propiedad) pero especialmente a Nietzche, que era más seductor por su lenguaje lírico y estaba más cerca de la filosofía del individualismo, limítrofe del anarquismo, que tanto atraía a la juventud ideológica chilena.
Lo cierto es que había una manera intelectual de pensar más o menos parecida; el anarquismo estaba en boga, y si bien políticamente no contaba demasiado, intelectualmente constituía una actitud espiritual sobresaliente. Neruda no podía quedar fuera de esto.
Algunos otros autores que Neruda prodiga en su forma literaria eran: Andreiew, Gorki, Tolstoi, Dostoyewski (de quienes ya se apuntó por recomendación de Mistral); aunque también leía poesía en todos los idiomas y sobre todo a D'Anunzio, siguiendo la línea de exaltación del yo; Maeterling, Rodembach, Valery, Machado, Paul Eluard, pero también a Gómez de la Serna y, por supuesto, las obras completas de Pío Baroja, una de las predilectas del poeta chileno.
En 1930 Neruda producto del amor y por qué no, también del desamor, se siente vacío y débil, y en esa debilidad busca su nueva materia. La angustia existencial encuentra su vía de expresión en una palabra difícil, casi hermética por momentos, con ciertas similitudes con el surrealismo. Como un descenso a los infiernos, pues el poeta ahonda en sí mismo y ve a su alrededor la destrucción del mundo que vuelca en expresiones alucinadas. Pareciera que se reencuentra debido a la contemplación que hace de sí mismo y de todo aquello que lo rodea.
En 1954 se publican las Odas elementales que se caracterizan por la sencillez. El propósito didáctico y moral de la poesía, esclarecedora del sentido de la vida, el enaltecimiento de los objetos más humildes, más elementales: aire, fuego, aves, mar, son las características de esta nueva veta lírica que ocupa un total de cinco volúmenes. Ya no es poesía explícitamente política, aunque parte de una concepción política acerca de la función social de la poesía; es una poesía que proviene de la acumulación de experiencias múltiples, personales y sociales, poesía de la madurez. Son la expresión de una poética nueva: la poesía es aquí servicio y herramienta. Los temas más humildes son exaltados, la forma es clara y sencilla, el verso corto, popular. También el amor es inspirador de las odas, el amor a la vida sencilla, el amor por los objetos que es expresión de su amor por la vida, por todo aquello que refleja al hombre y al mundo.
No obstante, sus temas recaen en las ciudades modernas; en la vida cotidiana. La muerte es referencia insistente y casi obsesionante en la obra de Neruda, el cual descubre y nos entrega las formas más insospechadas de la ruina, de la agonía y hasta de la corrupción. Su aprendizaje de los clásicos griegos es evidente aunque su visión de los infiernos va más allá de un simple lugar agobiado por las llamas. Otros elementos cotidianos como el vino, la madera, el apio, solo por mencionar algunos, el poeta se identifica sumergiéndose en ellos, reconociendo y alabando sus poderes benéficos, liberadores y visionarios.
Neruda significa un hombre nuevo en América, una sensibilidad con la cual abre todo capítulo emocional de este continente y perfila un estilo único que otros adoptarán.
Estas características provocan en algunos escritores y literatos, grandes críticas y escándalos que nunca les reprochará; él vive su vida, disfruta su obra y es feliz. Gabriela Mistral lo tendrá en alta estima; por el contrario, Nicanor Parra llegará a ser uno de sus opositores literarios aunque no por ello lo desvirtúa. Él éxito mundial comenzaría a emerger en un mundo subsumido en la beligerancia de la guerra, en la violencia de la 2da Guerra Mundial a través de la Madre Patria.
Otros elementos cotidianos como el vino, la madera, la cebolla, el apio, entre otros, el poeta se identifica sumergiéndose en ellos, reconociendo y alabando sus poderes benéficos, liberadores y visionarios.
ODA A LA CEBOLLA
Cebolla
luminosa redoma,
pétalo a pétalo
se formó tu hermosura,
escamas de cristal te acrecentaron
y en el secreto de la tierra oscura
se redondeó tu vientre de rocío.
Bajo la tierra
fue el milagro
y cuando apareció
tu torpe tallo verde,
y nacieron
tus hojas como espadas en el huerto,
la tierra acumuló su poderío
mostrando tu desnuda transparencia,
y como en Afrodita el mar remoto
duplicó la magnolia
levantando sus senos,
la tierra
así te hizo,
cebolla,
clara como un planeta,
y destinada
a relucir,
constelación constante,
redonda rosa de agua,
sobre
la mesa
de las pobres gentes.
Generosa
deshaces
tu globo de frescura
en la consumación
ferviente de la olla,
y el jirón de cristal
al calor encendido del aceite
se transforma en rizada pluma de oro.
También recordaré cómo fecunda
tu influencia el amor de la ensalada
y parece que el cielo contribuye
dándote fina forma de granizo
a celebrar tu claridad picada
sobre los hemisferios de un tomate.
Pero al alcance
de las manos del pueblo,
regada con aceite,
espolvoreada
con un poco de sal,
matas el hambre
del jornalero en el duro camino.
Estrella de los pobres,
hada madrina
envuelta
en delicado
papel, sales del suelo,
eterna, intacta, pura
como semilla de astro,
y al cortarte
el cuchillo en la cocina
sube la única lágrima
sin pena.
Nos hiciste llorar sin afligirnos.
Yo cuanto existe celebré, cebolla,
pero para mí eres
más hermosa que un ave
de plumas cegadoras,
eres para mis ojos
globo celeste, copa de platino,
baile inmóvil
de anémona nevada
y vive la fragancia de la tierra
en tu naturaleza cristalina.
En este sentido, sus famosas Odas representan un especial énfasis en las cosas cotidianas; en su trascendencia en la vida del hombre pero sobre todo, el amor que cada una de ellas posee al dar su preciada vida para el servicio y beneplácito del ser humano. En el mundo opuesto, el burgués, el vino pierde su virtud egregia y al malgastarse, surgen sus aspectos siniestros y ha de regresar, en viaje purificador, a sus orígenes, a lo profundo de la tierra.
Podemos sintetizar los cantos materiales en sus rasgos más salientes:
1. La personificación de objetos naturales, humildes y domésticos en entidades mitológicas dotadas de dimensión poderosa;
2. La identificación simpática del poeta que se introduce en la materia para ver lo que son las cosas por dentro;
3. La miseria de la vida humana, degradante, de la que el poeta se salva gracias a su arma específica, la poesía, herramienta exploratoria del conocimiento y escudo de invulnerabilidad.
En lo personal, cada vez que tengo la oportunidad de leer o releer al poeta chileno, mis pensamientos me llevan a Jorge Ibargüengoitia, quien en su texto Viajes a la América Ignota, refiere algunos aspectos, personas y objetos con un estilo similar al de la obra en comento.
Entre tensiones y distensiones transcurren los últimos libros del autor, que constituyen un número sorprendente, más de uno al año como promedio desde 1968. Otra de sus afirmaciones en esta época es que mientras el poeta o el artista prodigue su tiempo en vanidades sensuales y en actitudes estéticas, mientras no toque los intereses de la sociedad burguesa, será el mimado de esta sociedad y el favorito de los grupos en el poder.
En cuanto estos intereses se sientan amenazados y de cualquier manera, en cuanto el poeta trate de señalar las injusticias y las desigualdades sociales como son la corrupción y el abuso, será perseguido con rigor o meticulosamente ignorado. Neruda es poeta revolucionario en todo sentido ya que se percata de que ha nacido revolucionario y político en esa dialéctica que la paz, la armonía y el amor prodigan.
Existen en la trayectoria poética y humana de Pablo Neruda capítulos para el amor y la batalla, para la bohemia y la soledad, para las grandes amistades y las tremendas enemistades; capítulos para la pobreza absoluta, para la crítica, para persecución política y para los asaltos de la envidia. Y existen también los capítulos de la exaltación y la fama; los capítulos que brindan al poeta el reconocimiento del mundo a su obra polifónica... polivalente... polifacética.
El ingenio poético de Neruda, es resaltado por Gabriela Mistral quien lo hace suyo al enriquecer sus vivencias. Para Mistral la vida de este prolífico Premio Nobel se fundamenta en el siguiente párrafo:
“Pablo Neruda, a quien llamamos, en el escalafón consular de Chile, Ricardo Reyes, nos nació en la tierra de Parral, a medio Llano Central, en el año 1904, al que siempre contaremos como de Natividades verídicas. La ciudad de Temuco le tiene por suyo y alega el derecho de haberle dado las infancias que "imprimen carácter" en la criatura poética. Estudió Letras en nuestro Instituto Pedagógico de Santiago y no se convenció de la vocación docente, común en los chilenos. Algún Ministro que apenas sospechaba la cosa óptima que hacía, lo mandó en misión consular al Oriente a los veintitrés años, poniendo mucha confianza en esta brava mocedad. Vivió entre la India Holandesa, Ceylán y en el Océano Indico, que es una zona muy especial de los Trópicos, tomó cinco años de su juventud, trabajando su sensibilidad como lo hubiesen hecho veinte años. Posiblemente las influencias mayores caídas sobre su temperamento sean esas tierras oceánicas y supercálidas y la literatura inglesa, que él conoce y traduce con capacidad prócer”.
Tomado de Gabriela piensa en... Roque Esteban Scarpa (comp.),
Santiago de Chile, Ed. Andrés Bello, 1978.
Por último, también la muerte es referencia insistente y casi obsesionante en la obra de Neruda, nos descubre y nos entrega las formas más insospechadas de la ruina, la agonía y hasta la corrupción.
En 1971 Pablo Neruda recibe el Premio Nobel por su obra Canto General, su décimo poemario.
Literato, poeta, embajador, viajero, senador de la República, nuestro poeta aparece con el movimiento universitario, miembro del Partido Comunista chileno, intelectual y político del año 1920, siendo estudiante de francés en el Instituto Pedagógico, cuya carrera interrumpió más tarde para emigrar a la India en calidad de Cónsul del país andino.
El 11 de setiembre de 1973 a la par del golpe militar y la muerte de Allende, Neruda termina sus Memorias. Las casas que poseía son allanadas y él internado en una clínica. El Presidente de México (Luis Echeverría) envía un avión para trasladarlo a ese país y someterlo allí a un nuevo tratamiento médico, pero el poeta muere el 23 de septiembre de 1973 con la obsesión de los crímenes que en ese momento se están cometiendo contra su pueblo.
Siempre consternado por las revueltas, golpes de Estado, Guerras y revoluciones, Pablo Neruda cree en el amor del hombre por el hombre; en ese sentimiento que nos acerca a la divinidad y del cual otros autores nos han regalado en vastas obras.
Muchas son sus obras, más de 250, pero Pablo Neruda, menos conocido como Ricardo Eliecer Neftalí Reyes Basoalto, elucubró literatura que nunca morirá y que gran parte de los lectores entenderán y se recrearán con él y en él. “El más grande poeta del siglo XX en cualquier idioma”, apuntaría Gabriel García Márquez.
Finalmente, los grandes hombres son aquellos que no esperan para hacer el bien; simplemente lo hacen y nos regalan lo más hermoso que puede tener el ser humano: el amor. Es el caso del autor que hoy nos reúne.
SU OBRA
1. A "La Sebastiana" Plenos Poderes
2. A Miguel Hernández, asesinado en los presidios de España Canto General
3. A Rafael Alberti (Puerto de Santa María, España) Canto General
4. A todos, a vosotros, Canto General
5. A una estatua de proa (elegía) Canto General
6. Agua sexual Residencia en la Tierra 2
7. Águila sideral, viña de bruma Canto General
8. Alberto Rojas Giménez viene volando Residencia en la Tierra 2
9. Alfarería Canto General de Chile
10. Al pie desde su niño Estravagario
11. Allá voy, allá voy, piedras, esperen! Fin de Mundo
12. Alturas de Macchu Picchu Canto General
13. América insurrecta (1800) Canto General
14. América, no invoco tu nombre en vano Canto General
15. Amiga, no te mueras El hondero entusiasta
16. Amo, Valparaíso, cuanto encierras Canto General
17. Amor Estravagario
18. Amor América (1400) Canto General
19. Ángela adónica Todo el amor
20. Aquí viene Nazim Hikmet Las Uvas y el Viento
21. Araucaria Canto General
22. Arena americana, solemne Canto General
23. Aromos rubios en los campos de Loncoche
24. Arte magnética Memorial de Isla Negra
25. Arte poética (Residencia en la Tierra 1)
26. Autorretrato
27. Barcarola Residencia en la Tierra 2
28. Bella Los Versos del Capitán
29. Bernardo O'Higgins Riquelme Canto General
30. Bodas Fin de Mundo
31. Caballo de los sueños (Residencia en la Tierra 1)
32. Cabeza a pájaros Defectos Escogidos
33. Campesina
34. Canto a las madres de los milicianos muertos Tercera Residencia
35. Celebración IX 2000
36. Cien sonetos de amor (Mañana y Mediodía)
37. Cien sonetos de amor (Tarde y Noche)
38. Cómo nacen las banderas Canto General
39. Cuándo de Chile Las Uvas y el Viento
40. De endurecer la tierra Fin de Mundo
41. Déjame sueltas las manos El hondero entusiasta
42. Del aire al aire, como una red vacía Canto General
43. Descubridores de Chile Canto General
44. Desespediente Residencia en la Tierra 2
45. Discurso al Alimón sobre Rubén Darío
46. Disposiciones Canto General
47. ¿Dónde estará la Guillermina? Estravagario
48. Educación del cacique Canto General
49. El Aire En La Piedra
50. El amor
51. El amor del soldado Los Versos del Capitán
52. El cazador en el bosque Memorial de Isla Negra
53. El fantasma del buque de carga Residencia en la Tierra 1
54. El fuego cruel Memorial de Isla Negra
55. El futuro es espacio Memorial de Isla Negra
56. El gran océano Canto General
57. El mar Memorial de Isla Negra
58. El monte y el río Los Versos del Capitán
59. El pájaro yo Arte de Pájaros
60. El pastor perdido Las Uvas y el Viento
61. El río Las Uvas y el Viento
62. El sobreviviente saluda a los pájaros Geografía Infructuosa
63. El sol Geografía Infructuosa
64. El Sueño
65. El viento en la isla Los Versos del Capitán
66. En ti la tierra Los Versos del Capitán
67. Enfermedades en mi casa Residencia en la Tierra 2
68. Entierro en el este Residencia en la Tierra 1
69. Entonces en la escala de la tierra he subido Canto General
70. Envío (1949) Canto General
71. Epitalamio Los Versos del Capitán
72. Ercilla Canto General
73. Esclava mía, témeme. Ámame. Esclava mía! El hondero entusiasta
74. España en el corazón Tercera Residencia
75. Esta campana rota... La Rosa Separada
76. Están aquí Canto General
77. Estatuto del vino Residencia en la Tierra 2
78. Explico algunas cosas Tercera Residencia
79. Fábula de la sirena y los borrachos Estravagario
80. Fantasma
81. Farewell Farewell y los sollozos
82. Feliz año para mi patria en tinieblas Canto General
83. Final La Rosa Separada
84. Galope muerto Residencia en la tierra
85. Guayaquil Canto General
86. Hago girar mis brazos como dos aspas locas... El hondero entusiasta
87. Himno y regreso (1939) Canto General
88. Homenaje a Balboa Canto General
89. Hoy que es el cumpleaños de mi hermana. Los crepúsculos de Maruri
90. Infancia y Poesía Confieso que he vivido
91. Insomnio Memorial de Isla Negra
92. José Miguel Carrera Canto General
93. Josie Bliss Residencia en la Tierra 2
94. Juntos nosotros Todo el amor
95. La Canción Desesperada
96. La Carta en el Camino Los Versos del Capitán
97. La casa de las odas Nuevas Odas Elementales
98. La gran alegría Canto General
99. La isla I La Rosa Separada
100. La isla II La Rosa Separada
101. La isla III La Rosa Separada
102. La juventud
103. La línea colorada Canto General
104. La lluvia (Rapa Nui)
105. La muerte Canto General
106. La muerte Canto General
107. La poesía Memorial de Isla Negra
108. La rosa del herbolario Fin de Mundo
109. La tarde sobre los tejados Los crepúsculos de Maruri
110. La tierra Los Versos del Capitán
111. La tierra combatiente Canto General
112. La tierra se llama Juan Canto General
113. La tortuga Las Piedras de Chile
114. Laringe Estravagario
115. Las agonías Canto General
116. Las espigas III 2000
117. Las flores de Punitaqui Canto General
118. Las furias y las penas Tercera Residencia
119. Las masacres Canto General
120. Libro de las preguntas (Completo)
121. Locos amigos Memorial de Isla Negra
122. Los constructores de estatuas (Rapa Nui)Canto General
123. Los enemigos Canto General
124. Los hombres La Rosa Separada
125. Los hombres Canto General
126. Los hombres del nitrato Canto General
127. Los hombres y las islas Canto General
128. Los Libertadores (introducción) Canto General
129. Los llamo Canto General
130. Los muertos de la plaza (28 de enero de 1946, Santiago de Chile) Canto General
131. Los puentes. Las Uvas y el Viento
132. La Carta en el Camino
133. Llama el Océano Jardín de Invierno
134. Llegada a puerto Picasso Las Uvas y el Viento
135. Llueve... La Rosa Separada
136. Madrid (1936) Tercera Residencia
137. Madrid (1937) Tercera Residencia
138. Maestranzas de noche Farewell y los sollozos
139. Manuel Rodríguez Canto General
140. Mares de Chile Canto General de Chile
141. Mariposa de otoño Los crepúsculos de Maruri
142. México (1940) Canto General
143. Mi muchacha salvaje... Los Versos del Capitán
144. Migración Arte de Pájaros
145. Mollusca gongorina Canto General
146. Muchos somos Estravagario
147. No hay olvido (sonata) Residencia en la Tierra 2
148. No hay pura luz Memorial de Isla Negra
149. No tan alto Estravagario
150. No te amo Cien sonetos de amor
151. Nunca recordaremos haber muerto
152. Oda a Federico García Lorca Residencia en la Tierra 2
153. Oda a la abeja Tercer Libro de las Odas
154. Oda a la alegría Odas Elementales
155. Oda a la araucaria araucana Nuevas Odas Elementales
156. Oda a la cuchara Tercer Libro de las Odas
157. Oda a la edad Tercer Libro de las Odas
158. Oda a la energía Odas Elementales
159. Oda a la farmacia Nuevas Odas Elementales
160. Oda a la luz encantada Tercer Libro de las Odas
161. Oda a la manzana Tercer Libro de las Odas
162. Oda a la pareja Odas Elementales
163. Oda a la tristeza Odas Elementales
164. Oda a las cosas Navegaciones y Regresos
165. Oda a los números Odas Elementales
166. Oda a los poetas populares Odas Elementales
167. Oda a los trenes del sur Navegaciones y Regresos
168. Oda a una estrella Tercer Libro de las Odas
169. Oda a Valparaíso Odas Elementales
170. Oda a Walt Whitman Nuevas Odas Elementales
171. Oda al aire Odas Elementales
172. Oda al átomo Odas Elementales
173. Oda al caldillo de congrio Odas Elementales
174. Oda al cráneo Nuevas Odas Elementales
175. Oda al día feliz Odas Elementales
176. Oda al diccionario Nuevas Odas Elementales
177. Oda al gato Navegaciones y Regresos
178. Oda al hígado Nuevas Odas Elementales
179. Oda al laboratorista Odas Elementales
180. Oda al libro (II) Odas Elementales
181. Oda al mar Odas Elementales
182. Oda al presente Nuevas Odas Elementales
183. Oda al tiempo Odas Elementales
184. Oda al vino Odas Elementales
185. Orégano Defectos Escogidos
186. Padre de Chile Canto General
187. Paisaje después de una batalla
188. Partenogénesis Estravagario
189. Paz para los crepúsculos que vienen Canto General
190. Pelleas y Melisanda Todo el amor
191. Pequeña AméricaLos Versos del Capitán
192. Pero Tal Vez
193. Picaflor II Arte de Pájaros
194. Pido silencio Estravagario
195. Piedra en la piedra, el hombre, dónde estuvo? Canto General
196. Piedras antárticas Las Piedras de Chile
197. Piedras para María Las Piedras de Chile
198. Pingüino Arte de Pájaros
199. Plenos poderes Plenos Poderes
200. Poema en diez versos Todo el amor
201. Poemas de amor (1 al 20)y una canción desesperada COMPLETO
202. Que despierte el leñador
203. Quiero volver al sur
204. Rapa Nui Canto General
205. Recabarren (1921) Canto General
206. Residencia en la tierra
207. Resurrecciones Fin de Mundo
208. San Martín (1810) Canto General
209. Se sabe que nacemos
210. Se unen la tierra y el hombre Canto General
211. Sensación de olor Crepusculario
212. Sepan lo sepan lo sepan Fin de Mundo
213. Si tú me olvidas Los Versos del Capitán
214. Siempre Canto General
215. Significa sombras Residencia en la Tierra 1
216. Silencio Fin de Mundo
217. Sin embargo me muevo. El Corazón Amarillo
218. Sólo la Muerte Residencia en la Tierra 2
219. Sonata con dolores Geografía Infructuosa
220. Sonata y destrucciones Residencia en la Tierra 1
221. Sube a nacer conmigo, hermano Canto General
222. Sube conmigo, amor americano Canto General
223. Sumario
224. Surgen los hombres Canto General
225. Talabartería Canto General de Chile
226. Tango del viudo Residencia en la Tierra 1
227. Tenéis que oírme Las Uvas y el Viento
228. Tempestad con silencio Navegaciones y Regresos
229. Testamento (1) Canto General
230. Testamento (2) Canto General
231. Thiago y Santiago
232. Transiberiano Las Uvas y el Viento
233. Una rosa
234. Un canto para Bolívar Tercera Residencia
235. Unidad Residencia en la Tierra 1
236. Valdivia (1544) Canto General
237. Vals Tercera Residencia
238. Vegetaciones Canto General
239. Veinte Poemas de Amor y una Canción Desesperada COMPLETO
240. Ventana de los cerros! Valparaíso, estaño Canto General
241. Vienen por las islas (1493) Canto General
242. Walking Around Residencia en la Tierra 2
243. Y porque amor combate. Los Versos del Capitán
244. Ya se fue la ciudad Estravagario
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