sábado, 13 de abril de 2013

MESA 3: ACTORES INTERNACIONALES: TRADICIONALES Y NUEVOS
EL GOBIERNO MEXICANO ANTE LA GLOBALIZACIÓN
 
 
San Luis Potosí, 14-16 Octubre 2010
  
“En la mayoría de los países no interesa
educar al pueblo porque cuando aprende a leer 
se interesa por los problemas, pide cuentas;
los analfabetos no dicen nada”
Plácido Domingo
Ante los repentinos cambios que el mundo exige día a día, nuestro país no puede quedar aislado ante los diversos paradigmas que la globalización marca en los diversos órdenes, entre ellos, las diversas políticas de gobierno y las formas de administrar los recursos.
Sin embargo, el gobierno mexicano pareciera en algunos casos estar apto para competir y en otros casos, no importarle en lo más mínimo.
Si entendemos que la globalización es la Tendencia de los mercados y de las empresas a extenderse, alcanzando una dimensión mundial que sobrepasa las fronteras nacionales”  ( según la RAE en www.rae.es ), entonces redimensionando, nos percatamos de que lo que acontece en cualquier parte del mundo, nos afecta directa o indirectamente, lo cual, orilla al individuo a no mostrarse ajeno ante los diversos acontecimientos que afectan a la otredad como individuo, como sociedad, como país y como Estado.
El caso de México siempre es especial. A lo largo de muchas décadas, nuestro país ha desempeñado un papel neutral ante los grandes conflictos y ante las grandes decisiones. El día de hoy, ya no puede permanecer inerte en esta dinámica; ahora debe tomar partido y por qué no, ser quien lleve la batuta en diversos órdenes. No obstante ha faltado visión de Estado.
Pero antes de continuar debemos valorar ciertos preponderantes teórico-sociológicos. El primero de ellos, ya lo expresaba Marshall McLuhan y posteriormente Zbigniev Brzezinski respecto al poderío y dominación norteamericana: el futuro (y la dominación) pertenece a la ‘diplomacia de las redes’; la caída del muro de Berlín y el fracaso del ‘internacionalismo’ o ‘universalismo’ del socialismo que habrían consagrado en definitiva el triunfo de la ‘globalidad’ de la potencia norteamericana. Brzezinski, veinte años después, persistía en su idea: La base del poderío estadunidense reside, en gran parte, en el dominio del mercado mundial de las comunicaciones […] La cultura de masas que se crea origina una irresistible fuerza de imitación política […].
Estos teóricos tenían mucha razón. Por un lado la hegemonía norteamericana crecía y se consolidó por el manejo de las redes y los mass media. Por otro, el control político y militar que siempre los ha caracterizado. No obstante, deberíamos preguntarnos ¿qué habría sucedido si la mayoría de los países, por lo menos los desarrollados, hubiesen apostado por lo mismo?
No debemos perder de vista algunos puntos importantes cuando hablamos de globalización referente a un Estado:
 A.   Educación y Tecnología
B.   Presupuesto e Inversión
C.  Diplomacia
D.  Medios de Comunicación
 
A. Educación y Tecnología. Se debe apostar por la educación. Hace poco más de cien años, Justo Sierra mencionaba al Gral. Díaz a propósito de los festejos del Bicentenario de la Independencia y del Centenario de la Revolución: “la única forma de que un país salga adelante es mediante la educación; educar es fortificar”. Tenía razón.
Hoy día, el gobierno mexicano ha descuidado el educar y civilizar correctamente a su población; pero eso sí, se encuentra analizando cuánto gastará para sacar los restos de los próceres nacionales que vivieron hace 200 años una guerra que hoy día, solamente recordamos por las pésimas historias (además una historia irreal) de la educación básica. En este sentido, con una educación precaria, difícil será ingresar y funcionar en el contexto mundial. Para entrar a la era de la digitalización, del Internet, de las nuevas tecnologías, debemos educar a nuestra sociedad; no podemos correr antes de caminar. Este era el momento, el año 2010, para replantear nuestra historia y crear un parteaguas que cambiara en un futuro, a México pero el primer mandatario, no quiso trascender en la historia y ser quien cambiara ‘la historia oficial’.
Cuando hablamos del reto educativo y tecnológico que nuestro país tiene ante la globalización, debemos preguntarnos cómo afrontarla cuando sólo 30 millones tienen acceso a Internet (de un universo de 110 millones); cuando el 50 por ciento de su población vive en pobreza extrema; cuando sus gobernantes son más electoreros que estadistas, sólo por citar lo más evidente…difícil se torna el panorama.
Un logro que habría que aplaudir es la incorporación de México a los grandes planos de la transparencia y acceso a la información pública mundiales; este rubro no ha sido explotado comercialmente y, sin embargo, redunda en acceso a la tecnología del mañana.
Ejemplo de lo anterior, son los kioskos (sólo por citar los creados por los gobiernos estatales de Chiapas y recientemente, Zacatecas) que proporcionan –por una mínima cantidad de dinero- documentos importantes que van desde actas de nacimiento hasta placas de vehículos. Aquí, la educación y la tecnología permiten a la sociedad mexicana incorporarse al plano del desarrollo.
De poco o nada sirve que nuestro país pertenezca al multifamoso grupo de la OCDE cuando nuestros niveles de de vida y hasta nuestro entorno educativo, son mucho muy inferiores. ¿A quién engañamos?
Lamentable es ver a ciertos ‘maestros de la APPO’ o los docentes que rompen e incendian puertas y recintos educativos, que sin ser categóricos con los verdaderos profesores, son escenas deprimentes pero dignas de un país de tercer mundo; esos ‘profesores’, ¿qué pueden enseñar de valores cívicos y educación a las nuevas generaciones?’
B. Presupuesto e Inversión. La inversión no es nula, existe pero cuando ésta se queda en partidas presupuestales deficientes, en fideicomisos, corrupción e ignorancia para aplicar verdaderos programas estatales, aunado a un sindicato mal llamado de la educación, tenemos un país en la bancarrota, cerebros en fuga y poca capacidad anual para seguir invirtiendo.
Para este año que concluye, el gobierno mexicano invirtió $849,357.4 millones de pesos en el sector educativo (Véase apartado de Transformación Educativa, Gasto Nacional en Educación, en: http://www.informe.gob.mx/pdf/Informe_de_Gobierno/3_3.pdf) de acuerdo con el 4to. Informe de Gobierno presentado por el Presidente Felipe Calderón ante la Cámara de Diputados. Se requiere invertir más y canalizarlo mejor para los fines que se han planteado y así ser competitivos. ¿Qué no el capitalismo es un esfuerzo diario de competitividad en el que unos ganan y otros pierden? Nosotros siempre estamos perdiendo.
Pareciera que las matemáticas no nos ayudan. Cada año somos más ciudadanos (poblacionalmente) y cada año invertimos más y creamos más instituciones pero siempre insuficientes. No existe una planeación que permita a las políticas públicas un respiro para pensar un Estado mexicano fuerte y poderoso por la cantidad de dinero invertido y por la buena educación impartida. Falta visión de Estado. Hoy día debatimos si una ley de adopción para personas del mismo sexo es aplicable cuando una urgencia nacional sería una verdadera Reforma del Estado y del Distrito Federal.
C. Diplomacia. Ahora que tocamos el tema del gobierno, a partir del año 2000, con el ‘nuevo gobierno’, panista por cierto, se vislumbró una participación activa en la diplomacia internacional; sin embargo, se acapararon reflectores y se descuidaron otras aristas importantes y básicas.
El gobierno del ex presidente Vicente Fox nos acostumbró a ser ‘punta de lanza’, por desgracia con comentarios un poco dudosos cuando no, infundados. En este sentido, las relaciones diplomáticas se vieron en uno de los peores momentos de su historia al reducirse a simples charlas de café (recordemos las palabras a Fidel Castro, el pleito con Hugo Chávez, entre otros).
Es por esto que las nuevas relaciones con el exterior han sido minimizadas y, por tanto, han afectado la dinámica globalizadora y participativa de México en el mundo. En el presente sexenio 2006-2012, se han restablecido relaciones con los países afectados en el gobierno pasado y se ha procurado, más no visualizado a futuro, el papel que puede tener México en el nuevo orden mundial.
En este orden de ideas, nuestro país continúa sin un rumbo definido en las relaciones internacionales. Recordemos la postura ante la ley en Arizona en la que la Cancillería no omitió comentario alguno más allá de un boletín de prensa, posteriormente, lo hizo; demasiado tarde, primero lo hizo el presidente Calderón.
Por otra parte, tenemos también el caso de los mexicanos varados en el extranjero por causa de las aerolíneas, y en el que las diversas embajadas acudieron en su auxilio (en el mejor de los casos), pero la Secretaría de Relaciones Exteriores nunca asoma la cabeza, ni en defensa propia. No se tiene previsto tomar acciones proactivas, en la mayoría de los casos, solamente se emite un boletín informativo para la fuente que cubre esta Secretaría y en él, recae la tercera persona más poderosa de este país (de acuerdo con la jerarquía estatal).
No obstante, el actual gobierno mexicano participa vivamente en los Foros Mundiales. Participación a menudo superficial con declaraciones fantásticas y sensacionalistas que debieran ser más ricas en aportes de ideas y por qué no, en acciones contundentes en el devenir mundial. Aplaudimos que se participe y encabece un esfuerzo mundial en la ONU, ante el cambio climático, como mediador en ciertos conflictos mundiales, pero esta participación no ha terminado por ser reconocida como en otras épocas.
Nuestro gobierno deber reorientar sus prioridades y ser más sensible ante las exigencias que el mundo contemporáneo exige.
 
D. Medios de Comunicación. Todos los días nos encontramos con noticias sobre el cambio climático, dinámicas reguladoras en los negocios, relaciones diplomáticas entre los países, conectividad, Internet, medios de comunicación y decisiones que cambian y/o afectan a millones de personas en cualquier parte del mundo.
La participación del gobierno mexicano en los medios de comunicación, ha sido importante y gracias a ellos sabemos lo poco que se hace en la administración pública ya que aun estamos distantes de tener una cultura cívica apropiada. Sin embargo, también reconocemos la gran cantidad de dinero erogada en una mala planeación en los medios de comunicación.
Sin duda alguna, los spots que aparecen en la televisión, en la radio y en algunos medios impresos, informan mínimamente sobre las diferentes acciones de gobierno. Sin embargo, poco se explora en las redes sociales e Internet en general, se debe ser más agresivo y estratégico para llegar a los públicos-meta que se desea.
Hoy día y qué bueno que así sea, México entrará a una nueva era digital en televisión; no obstante, los mecanismos para ello, no han sido los adecuados. Cierto es que debemos estar presentes ante los grandes cambios mundiales, pero la forma en cómo lo ha dado a conocer el gobierno no es la mejor. Aun así, en el 2015 el país entero tendrá una era digital en TV, si no tienes los recursos, estarás fuera de la modernidad. Esa es la visión inhumana del capitalismo y de la poca visión de un gobierno.
Si Habermas, McLuhan, Flores Olea avizoraban un mundo en conectividad, parte de ella es el exceso de información. La vida cotidiana en el Siglo XXI, es un cúmulo de información y ante ello, el ser humano, el ciudadano mexicano, debe saber que el único recurso que tiene ante los procesos electrónicos, tecnológicos e informativos, es la educación.
 

No cometamos el error de ignorar la educación porque sólo en ella se recrea el pasado, se entiende el presente y se conquista el futuro.

Muchas gracias
 

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