Noticias Hoy Novedades
Por David A. Figueroa Hernández
dfigueroah@yahoo.com.mx
Leona. Sutil recuerdo de los escasos esfuerzos que florecieron de las pasadas fiestas del Bicentenario de la Independencia así como del Centenario de la Revolución, se encuentra esta lectura muy interesante llamada Leona, que resulta en una novela inquietante para el lector sobre la vida de una mujer de la que poco o nada se sabe en la historiografía nacional: María Leona Soledad Camila Vicario Fernández de San Salvador; mejor conocida como Leona Vicario.
A lo largo de las páginas, la autora nos lleva a redescubrir las antiguas costumbres de la sociedad colonial y cómo éstas eran respetadas con estrictas demandas al interior de las haciendas, casas, iglesias así como del gobierno realista.
La narración nos coloca en una época trascendental para la conformación del México moderno: la Independencia desde los primeros brotes hasta unos años después de su consumación. Las constantes luchas, primero ideológicas y después prácticas, así como esfuerzos de un sinfín de personas que muchas veces no son incluidas en las celebraciones del ya acostumbrado grito de Independencia, sean héroes o personas comunes.
Por otra parte, la vida íntima y rebelde de Leona Vicario, sin duda fue una clave importante para que el movimiento perdurara; pocas mujeres en estos años se atrevían no solo a desafiar al gobierno virreinal sino al interior de las propias familias; ya que habrá que recordar que la mujer carecía de derechos plenamente reconocidos y mucho menos, hablar de posiciones políticas.
Las diferentes vicisitudes que la protagonista recrea al acompañar a su marido don Andrés Quintana Roo (quien también figura en los anales de nuestra historia de Independencia), le acarrean mayores problemas a los que ya de por sí tenía; su situación sentimental era de un compromiso matrimonial con un alto funcionario que se encontraba en España y que a la postre, ella rompería el enlace. Al mismo tiempo, su marido enfrentó múltiples contratiempos con el tío de la heroína. Peses a ello, resultó una unión satisfactoria para el movimiento pero más aún, para ellos mismos y para sus hijos.
La narración hecha en primera persona, coadyuva para que el lector se transporte a cada escenario y cada travesía que la protagonista afronta. Al final de la lectura, el buscador de aportaciones históricas encontrará un desenlace sencillo pero apegado a la historiografía nacional así como un pequeño recuento biográfico de cada uno de los personajes más importantes que intervinieron en las páginas y que tuvieron una participación trascendental en la lucha por la Independencia, lo que le proporciona a la lectura un aporte extra pero básica para la biblioteca personal de casa.
Sin duda alguna, el esfuerzo histórico es una opción generosa pero atractiva de parte de la autora; su propuesta sobre una mujer poco conocida hacen de su libro, un baluarte sobre cómo conjugar satisfactoriamente la investigación y la literatura.
Leona
Celia del Palacio
Editorial Suma de Letras
2010, 391 pp.
No hay comentarios:
Publicar un comentario