domingo, 8 de marzo de 2015

Por David A. Figueroa Hernández
Periódico Noticias Hoy Novedades
dfigueroah@yahoo.com.mx


La cena del Bicentenario. Héctor Zagal nos transmite una divertida e intrincada historia sobre la que giran los hechos históricos, la gastronomía y las suspicacias de cada uno de los personajes en torno a un evento importante en la historia del México contemporáneo: los festejos del Bicentenario.

A pesar de que la trama posee una mezcla interesante entre hechos actuales, el autor, con una pluma magistral, sabe intercalar aspectos historiográficos de cada uno de los personajes haciendo de la cena en el Castillo de Chapultepec, un suceso único en la historia nacional.

En torno a los anfitriones, los emperadores Carlota y Maximiliano, se reúnen Benito Juárez, Agustín de Iturbide, el cura Miguel Hidalgo y Costilla, Porfirio Díaz y Emiliano Zapata (aunque también fue invitada doña Josefa Ortiz de Domínguez, pero ésta rehusaría asistir a tan magna cena). Todos ellos recelosos unos de otros pero con una razón en común: sus propios intereses. No obstante y por si fuera poco, Zagal sabe introducir una escena policiaca al tratar de encontrar al asesino del llamado “Atila del Sur” -como se le conocía a Emiliano Zapata-; de esta forma, el cura de Dolores decide tomar el papel de fiscal para encontrar al asesino intelectual y material, lo que los llevará a un desenlace diferente e inesperado para el lector.

Por otra parte, la enriquecedora visión del autor respecto a los hechos históricos así como biográficos, se reflejan en los conocimientos que introduce en cada uno de los capítulos que conforman la presente lectura.

Asimismo y un detalle que engalana aún más la presente lectura, son los platillos gastronómicos de los que habla, sin duda un reflejo de México; tal como lo hiciera en su anterior libro La venganza de sor Juana, donde refleja la forma de escribir y narrar diferente a otros autores. Sin duda algo que lo hace único.

En cada página, resulta un satírica trama; el lector no debe esperar un libro serio y con formalismos, por el contrario, es una lectura divertida, amena y graciosa, que pone en evidencia el sarcasmo del mexicano ante su propia historia nacional pero también, resulta una novela que conjuga lo simbólico, lo caricaturesco, lo gastronómico y hasta lo inimaginable ante una situación escabrosa como suele ser el homicidio de uno de los personajes que, seguramente, difícil para el escritor sería decidir quién tenía que ser y por qué.

Finalmente, una novela propicia para estos tiempos en los que pareciera que la realidad misma resulta una caricatura en este vaivén moderno del México actual.

Una excelente opción para el lector de café.



La cena del Bicentenario
Héctor Zagal
mr ediciones
2010, 191 pp.

No hay comentarios:

Publicar un comentario