Por David A. Figueroa Hernández
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La aventura de Miguel Littín, clandestino en Chile. De la pluma literaria y periodística de Gabriel García Márquez, nos llega una historia única y diferente en la que el ganador del premio Nobel (1982) nos da cuenta: la historia de un director de cine que exiliado de su país, Chile, tras el golpe de Estado que Augusto Pinochet llevó a cabo contra Salvador Allende, regresa para filmar, doce años después de su salida, la vida actual y militar de ese país sudamericano.
Resultado de una entrevista larga y detallada de los diferentes movimientos que logró hacer Littín para llevar a cabo la filmación -para la televisión y una película-, la historia nos relata los preparativos, la llegada, la estancia y la fugaz salida de Chile para no ser detectados por la policía así como por las unidades de investigación de ese país durante la dictadura militar que, no tendrían piedad de él y de sus ayudantes por la actividad que realizaban.
Cuidadosamente, Miguel Littín, dividió sus grupos de trabajo en diferentes divisiones: una grabaría en el norte del país, otro el sur y uno más, Santiago la capital. Con el respaldo de que el equipo de producción eran extranjeros, el director de cine podía viajar más tranquilo aunque siempre quedaba la posibilidad de ser espiado y denunciado, lo podría acarrearles fuertes sanciones y más a él, como chileno exiliado y con prohibición de volver, la muerte no era un juego.
A lo largo de cada una de las páginas y gracias a esta nueva reimpresión por parte de la editorial Diana, podemos volver a leer estos hechos, más periodísticos que literarios, que muestran una faceta más de García Márquez; es decir, una estupenda claridad para hacer digerible una extensa entrevista a una personaje que contribuyó a que el mundo conociera de propia mano, lo que todos los días enfrentaban los chilenos durante este terrible régimen.
Con ayuda de organizaciones democráticas que existían en el país andino durante el gobierno de Pinochet, Miguel Littín nos narra –a través de “Gabo”- cómo logró transformar su vida para volver a su país y no ser reconocido ni por sus propios familiares. Asimismo, la logística para realizar las filmaciones acerca de la vida militar y civil, las construcciones, los constantes cambios de hotel y taxis para evitar suspicacias y que la inteligencia policial no los descubriera, las citas en cafés y restaurantes para hacer contactos clandestinos, son la constante para que el lector reviva la aventura del director chileno publicada originalmente en 1986.
Lo que resulta imperioso no hacer mención es la actitud del personal militar y policial que el director logra comunicarnos en sus facciones, su trato y su contacto visual con los extranjeros que mucho o nada tiene de convaleciente con los propios chilenos. La vida durante este periodo histórico de nuestros hermanos chilenos fue sumamente caótico, de miedo y de hostigamiento durante la dictadura militar. Sin duda una lectura que mantendrá a más un lector al borde de su asiento.
La aventura de Miguel Littín, clandestino en Chile
Gabriel García Márquez
Editorial Planeta bajo el sello de editorial Diana
(primera edición en esta presentación)
2010, 152 pp.
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