domingo, 16 de agosto de 2015

Revista El Búho

La Biblioteca de David recomienda…


Por David A. Figueroa Hernández


Tantadel. El presente libro evoca una concepción mítica de lo que es el amor entendido como sentimiento de pertenencia, reflejo en la otredad, obsesión y posesión de lo sublime que se experimenta cuando se ama. Al amar trascendemos de nosotros mismos, de nuestra esencia particular para fundirnos en armonía con otro ser que, comúnmente, es origen y desenlace de nuestros desvaríos.

Al ser uno de los primeros libros (1975) en la amplia trayectoria del escritor René Avilés Fabila, Tantadel resulta una oda estética al amor que él profesa a una mujer a la que conoce durante su infancia y a quien reencuentra años después, convertida en una musa inspiradora que rápidamente se adueña de su mente a quien poco le importa el mundo mientras pueda estar con la mujer que lo ha cautivado. Simplemente lo hace feliz.

Como resulta con las relaciones singulares de pareja, la relación entre ambos resulta intensa y caótica; a ratos dulce y feliz, en otros egoísta e intempestiva. El protagonista posee un carácter muy particular, donde la historia sentimental de la pareja llega a ser tan fuerte que orilla a los amantes a continuar hablándose de forma intermitente aún después de terminada su relación.

Las discusiones, los momentos álgidos de amor, la atracción física y los diálogos imaginarios entre los amantes, producen una fuerte sensación en el sentir del lector donde en algún punto de la lectura sin duda alguna, se sentirá identificado con alguno de los personajes en donde el amor y la necesidad de estar con la otredad se vuelven sofocantes.

Por otra parte, los celos de haber compartido a la pareja amada hace que la novela adquiera tintes más realistas aún, las relaciones de amistad se vuelven un enfoque peligroso para el protagonista. De esta forma, Tantadel parece no compartir esta visión y constantemente recrea situaciones incómodas para su amado, quien casado previamente a la relación con ella, reflexiona sobre el cariño que su esposa le profesa en otra ciudad y en otro país; este hecho, ineludible de la trama, es bien esclarecida y se refleja una relación con la esposa alejada, paciente y fiel, que en el momento en que deja ese status y trasgrede la moral, inmediatamente el protagonista se vuelve contra ella sin importar las acciones que él mismo ha violentado. La decepción también es parte inherente del amor.

Al final, a diferencia de las historias que poseen un final feliz, Tantadel resultará una sorpresa exquisita para el lector que no se arrepentirá de leer cada una de las páginas de esta singular historia y en la que René Avilés nos muestra su faceta más singular como escritor.

Tantadel
René Avilés Fabila
FCE. Letras Mexicanas
1975, 199 pp



Comentarios dfigueroah@yahoo.com.mx


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