sábado, 23 de abril de 2016

El Sol de México (web)

RETRATOS HISTÓRICOS

Por David A. Figueroa Hernández



Ernesto para intrusos
Ernesto de la Peña. Alfaguara
2015, 295 pp.



Ernesto para intrusos. A lo largo de la historia de nuestro país encontramos mentes lúcidas que han inspirado múltiples hazañas intelectuales en diferentes contextos y que han legado importantes baluartes en las áreas sustantivas que han modernizado el México contemporáneo, ejemplo de ello, es la presente lectura, escrita por un verdadero sabio del conocimiento en nuestro país: Ernesto de la Peña.

Sus conocimientos han sido diversos en diferentes disciplinas que van de la filosofía clásica al dominio de lenguas extranjeras; de la poética a la prosa elegantemente ataviada; de un vocabulario enriquecido y su correcta aplicación a las enseñanzas del castellano bien hablado y escrito; documentos cuyos análisis nos permiten avizorar diferentes atisbos de las circunstancias previstas y no previstas por los personajes de importantes novelas, odas e historias que nos han legado las grandes mentes universales. De esto precisamente nos habla el maestro Ernesto de la Peña, de un conocimiento amplio pero analítico; de una sencillez única que comparte con todos los lectores y los hace copartícipes de sus profundos análisis.

En este sentido, Ernesto de la Peña escribe para sus adentros y para las personas importantes en su vida como es el ejemplo de su esposa María Luisa Tavernier, con quien el autor convivió un sinnúmero de importantes anécdotas públicas y privadas que trasluce en algunos parajes de sus escritos.

En la presente lectura, el autor ahora ya fallecido, nos muestra su peculiar sentido del amor traducido en sus poesías cuyo lenguaje resulta un término intermedio entre el barroco clásico y el modernismo; una mezcla importante e interesante cubierta con su pincelada sobre su sentir en el momento de ser escritas. Sin embargo, su principal aporte resulta en el dimensionismo que parte de lo abstracto y lleva a lo individual.

En el caso del apartado denominado Mineralogía para intrusos el maestro Ernesto de la Peña nos muestra una mezcla particular de su conocimiento de la mineralogía, filosofía, mitología, historia de la ciencia y la literatura, lo que hace de cada capítulo una exquisitez de aportes que llevan al lector a consumir otros textos afines para entender lo complejo e importante de aquello que el erudito expresa en cada página.

Las Estratagemas de Dios nos habla de esa parte divina en la que la religión formula vericuetos ante posibles escenarios dados y otros que podrían ser; no es casualidad que la religión o el simple creer posean un apartado especial para un individuo que se ha adentrado en los laberintos del génesis del por qué el hombre tiende a creer y a tener motivos creadores sobre la existencia de la fe y las diferentes religiones.

Por su parte, también Ernesto de la Peña guarda un especial apartado para la ciencia y su constante oposición a la religión y la fe; en Las máquinas espirituales habla de importantes aparatos y descubrimientos que dieron cabida a las nuevas ideas que sustentaron los conocimientos teórico-prácticos de la ciencia a partir de momentos claves para quienes hicieron de ella un aporte moderno.

En su capítulo titulado El indeleble caso de Borelli, a manera de novela, nos transporta a la Francia posnapoleónica en la que los tratados de medicina e higiene son importantes y buscan dar una respuesta a las particularidades propias del sexo femenino y en torno a ellas se crea y recrea un caso policíaco que enfrenta a la ciencia con los importantes señalamientos sociales que se hacían en la época. El lector sin duda podrá divertirse y examinar cuidadosamente los diferentes casos por los que se le acusa al protagonista de la historia.

Finalmente, nuestro sabio, cuya habilidad le permite traducir en más de 30 idiomas, nos permite un acercamiento primero a la Odisea y su héroe legendario, Odiseo; mientras que en la segunda, el análisis respecto a la principal obra de Miguel de Cervantes, El Quijote, nos introduce en una sustanciación única por los avatares de los personajes que permiten que el viejo combatiente de molinos engrandezca su visión y preponderancia en los círculos de su sinrazón. En ambos casos, el lector no quedará insatisfecho ante la pulcra pluma del autor, mucho menos de su habilidad para adentrarnos a un mundo lleno de conocimientos, literatura y pensamientos filosófico-prácticos, todos ellos, producto de una vida plena y llena de sabiduría.

P.D. Que Dios lo guarde siempre donde quiera que usted se encuentre querido maestro Ernesto de la Peña. Su legado es prodigioso y representativo en las letras mexicanas.



Comentarios: dfigueroah@yahoo.com.mx

domingo, 17 de abril de 2016

Revista Cultural El Búho

La Biblioteca de David recomienda...

Viajes, viejas…anécdotas. Todo ser humano es propenso a escuchar al espíritu aventurero que lleva dentro de sí, ese dinamismo que nos transporta a lugares enigmáticos, a conocer personas de latitudes diametralmente opuestas, a buscar nuevas formas de entender a la otredad pero ante todo, a ir en busca de uno mismo.

La presente lectura -que resulta de un joven escritor poblano, Luis García-Teruel-, refleja, por un lado, una recopilación simple de las experiencias que le dejó cada uno de sus viajes, de sus conquistas amorosas y de sus anécdotas por algunos países del mundo; por otro lado, es una lectura propicia para quienes desean aventurarse a alguno de los países que él visita ya que sus consejos pueden ser atendidos al pie de la letra para evadir inconvenientes.

En cada uno de los capítulos –o aventuras-, el autor nos narra línea por línea qué motivó dicha travesía así como cuánto tiempo decidió permanecer en cada ciudad o país, sus actividades diurnas y nocturnas pero lo más importante, resulta en la forma de reconocer y reconocerse en la cotidianidad de los habitantes de dichas latitudes.

Para el lector los parajes turísticos en países como Italia, Turquía, Canadá, Brasil, Argentina, Perú, Singapur, Tailandia, Finlandia, Rusia, Alemania, Israel, Estonia, Jordania, Polonia, Austria o los Estados Unidos, resultan una oportunidad para la travesía, al tiempo de que es un libro que no puede faltar en la biblioteca personal.

En lo particular, las experiencias vividas tanto en Canadá así como en Italia, representan un punto medular tanto en la vida del autor como para el lector ya que éste podrá congraciarse por la capacidad del protagonista ya sea para atender las crisis originadas por la estadía, por el placer de viajar o simplemente por aprender cosas nuevas sobre el día a día.

Sin duda alguna, Luis García-Teruel demuestra sus orígenes y capacidad para moverse en el mundo, lo que sin duda resulta una gran ayuda para poder realizar ciertos objetivos que lo llevan a conocer lugares inhóspitos. Sin embargo, lo anterior, no es obstáculo para evidenciar y traducir al lector esa gran sensación que resulta el poder viajar por el mundo.

Para los lectores jóvenes también resulta en una estupenda guía sobre todo cuando el autor refiere a sus conquistas amorosas internacionales, lo que sin duda aumenta y atribuye un toque mínimo sensual a la lectura; con algunas líneas delicadas, la prosa no va más allá de ser una recopilación personal de experiencias así como una guía sencilla para el viajero.

Finalmente, el autor posee una escritura ágil, en la cual logra transmitir las ideas principales y motiva para emprender aventuras propias que, para quienes hemos tenido la oportunidad de viajar a algunos de los lugares citados, nos transmite los entrañables recuerdos, olores, sabores, personas y sublimes momentos que hacen de nuestra vida una recopilación de experiencias, ¿Qué no se trata de eso la vida? Solo por ese hecho, la lectura vale la pena.



Viajes, viejas…anécdotas
Luis García-Teruel. Editorial Bosque de Letras
2014, 183 pp.



Comentarios: dfigueroah@yahoo.com.mx


Revista cultural El Búho

La Biblioteca de David recomienda…

Crónica de la eternidad. La historia de México resulta un verdadero tesoro sin importar la fecha de la que se hable, en cada etapa se recrean documentos, testimonios, hechos trascendentes, acervos particulares y hasta referencias biblio-hemerográficas en otros países y en otros contextos, que permiten un conocimiento global acerca de hechos suscitados hace siglos.

Sobre esta importante gama a la que referimos nos llega este importante texto, que más allá de contribuir a solidificar conocimientos respecto a la exploración, Conquista y época colonial de nuestro país, aporta una serie de investigaciones que el autor llevó a cabo en diversos archivos históricos de varios países; así, su contribución al estudio de estos importantes periodos históricos resulta en una tesis verdaderamente asombrosa que, de ser cierta, deberán reescribirse los libros de historia y la historia misma como la conocimos en la escuela y universidad.

El francés Christian Duverger visitó nuestro país en el año 2012, para presentar este importante libro en el que refiere al oscurantismo de varios personajes, fechas y documentos para aclarar datos biográficos e históricos sobre la participación de Bernal Díaz del Castillo en los hechos que él mismo refiere en su obra magna “La Historia Verdadera de la Conquista de la Nueva España”, que todos nosotros leímos y estudiamos en las aulas.

En este sentido, Duverger aporta dos importantes aristas. Por un lado, hace un seguimiento pormenorizado de Hernán Cortés, a quien Díaz del Castillo acompaña en sus exploraciones, cómo fue su vida en torno a sus viajes, a la Conquista de Tenochtitlan y su relación con la Corona española, la cual, le contrajo contados problemas legados a sus descendientes por el simple hecho de ser hijos del conquistador y que por múltiples intereses reales, resultaban (don Hernán Cortés y su descendencia) nocivos por su relevancia histórica derivado primero de sus exploraciones y conquistas; segundo, del importante menaje que de ellos se derivaron y que resultaba una importante erogación económica para la Corona.

Por otra parte, el autor describe la participación de Bernal Díaz del Castillo en los hechos de la propia Conquista; hace una importante aportación intelectual al rastrear minuciosamente su nacimiento (incierto) hasta varios siglos después de su muerte. De esta importante recopilación, Duverger nos aporta un dato que a simple vista resultaría indómito: Díaz del Castillo era un personaje iletrado y no pudo -según la investigación del francés- ser el autor de “’La Historia Verdadera de la Conquista de la Nueva España’ al ser un simple soldado raso, sin ninguna experiencia literaria”. Así de importante y radical resulta esta lectura.

Conforme el lector se adentra en la investigación, pareciera que Bernal Díaz del Castillo fuese un testigo silencioso, sin embargo, su papel protagónico –aunque no tan importante como lo mencionan los libros conocidos- tendría una importante valoración al ser el guardián de tan importantes líneas; como menciona el autor, al ser un personaje iletrado, poco pudo aportar al ámbito literario. Sin embargo, los diferentes escritos que conllevaron a la magna obra de la “Historia Verdadera”, resultó de líneas que surgirían misteriosamente y que con el tiempo, la descendencia de Díaz del Castillo, su hijo Francisco propiamente, lograría dar a luz aunque con algunos matices.

El presente libro es sin duda una aportación científica pero sobre todo histórica que los mexicanos deberíamos leer y diversificar nuestros criterios sobre la historia que escribieron los vencedores; para quienes no compartan los hechos que el autor nos presenta, sí deben reconocer que la metodología histórica y la objetividad científica, son los principales aportes de un extranjero que ha dedicado su vida a estudiar la compleja historia de México en sus primeros siglos de existencia como resultado del encuentro de dos mundos.



Crónica de la eternidad
Christian Duverger. Taurus
2012, 335 pp.




Comentarios: dfigueroah@yahoo.com.mx