LA TRANSPARENCIA Y SU ALTO COSTO PARA LOS CIUDADANOS
Por David A. Figueroa Hernández
El mes pasado hablamos en este mismo espacio sobre la alianza entre el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) y Sesame Workshop para difundir en nuestro país, a través de Canal Once Niños, contenidos interactivos y entretenidos para la infancia, una serie denominada “Monstruos en Red”, con el objetivo de que los niños conocieran a fondo los derechos relacionados con la protección de los datos personales y la privacidad de los mismos.
En este sentido, haciendo uso del derecho de acceso a la información pública, así como a la transparencia y rendición de cuentas por parte del INAI, solicitamos mediante una petición de información a través del sistema INFOMEX con fecha del 11 de septiembre, el costo monetario por el cual se realizó dicha transacción comercial.
A este respecto, la Dirección General de Administración del INAI, quien es la encargada de Supervisar los procedimientos relativos a las adquisiciones, arrendamientos, obras públicas y contratación de servicios, según lo dispuesto en el Artículo 30 fracción XV del Estatuto Orgánico del propio INAI, tuvo a bien contestar lo siguiente:
• OA/C035/16, SUSCRITO ENTRE SESAME WORKSHOP Y EL INSTITUTO NACIONAL DE TRANSPARENCIA, ACCESO A LA INFORMACIÓN Y PROTECCIÓN DE DATOS PERSONALES, CUYP (sic) OBJETO VERSA EN LA ADQUISICÓN DE LA LICENCIA DE USO DEL PROGRAMA PLAZA SÉSAMO: MOUNSTRUOS DE RED, MISMA QUE INCLUYE LA ADAPTACIÓN DE MATERIAL EDUCATIVO CON CONTENIDO DIDÁCTICOS E INTERACTIVOS RELACIONADOS CON EL DERECHO A LA PROTECCIÓN DE DATOS PERSONALES Y PRIVACIDAD DIRIGIDO A LA POBLACIÓN INFANTIL POR UN MONTO DE $150,000.00 (CIENTO CINCUENTA MIL DÓLARES 00/100)
Ante ello, habrá que hacer algunos razonamientos.
De acuerdo con las funciones implícitas que tiene el INAI como órgano garante, tiene como obligación del fomento y la enseñanza a todos los ciudadanos de sus derechos alusivos a los temas de transparencia, acceso a la información pública y la protección de datos personales.
Sin embargo, ¿se justifica el alto costo de esta alianza? Por un lado, hay que comprender que Workshop es una empresa, como lo son todas aquellas que producen este tipo de contenidos y que cobra por realizarlos. En contraparte y lo que ya no sorprende, es que el INAI –como otras instituciones- gaste del erario público cerca de dos millones 850 mil pesos (al tipo de cambio, si tenemos en cuenta que el dólar se ubica en 19 pesos) en una serie que aún no sabemos si tendrá dividendos positivos en el sector al que va dirigido. Es una moneda al aire, como resulta la mayoría de la publicidad erogada por las diferentes instituciones de gobierno y órganos autónomos, donde el perjudicado directamente es el ciudadano, principalmente al final de cada año donde poco sabe o se interesa de lo que se hace con sus impuestos en época decembrina.
En esta tesitura, lo que no debe extrañarnos son los altos presupuestos que se utilizan anualmente en el INAI. Hay que recordar que el año pasado, en el Presupuesto proyectado por la institución y aprobado en la Cámara de Diputados para este 2017, se solicitó un aumento de 1.9% respecto al ejercicio anterior (2016); es decir, 955 millones 861 mil 356 pesos.
Por si lo anterior resultara de poca adenda, en agosto pasado, el INAI informó que para el año 2018, requerirá un aumento sustancial sobre lo solicitado para este ejercicio 2017 de mil 98 millones 478 mil 640 pesos; es decir, un aumento de 14.9%. Seguramente será aprobado en la Cámara de Diputados para que “la transparencia refleje el verdadero interés que han mostrado los ciudadanos”.
A este respecto, el INAI justificó esta alza presupuestal en torno a los nuevos retos que enfrentan como institución para garantizar los derechos fundamentales de los mexicanos en las materias aludidas, como es el pago de su edificio sede (contrato de arrendamiento financiero a 20 años), así como por la implementación de la Ley General de Protección de Datos Personales en Posesión de Sujetos Obligados (LGPDPPSO) que inició su vigencia el 27 de enero del presente.
Ante esta realidad, bien podemos adelantar nuestra carta a los Reyes Magos para el próximo año, en ella no sólo colocaremos los buenos deseos para que el INAI se convierta en una institución importante, conocida y reconocida por todos los mexicanos, que los ciudadanos conozcan y utilicen sus derechos inherentes a través de dicho órgano autónomo; que no se convierta en un ente burocrático o elefante blanco que nos cuesta mucho a los mexicanos y que a tres años de su reforma constitucional, aún no vemos reflejados los grandes cambios y lo trascendental en la vida democrática de México.
En fin, esperemos que la canasta no está llena sólo de buenos deseos…
No hay comentarios:
Publicar un comentario