domingo, 6 de diciembre de 2015

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Por David A. Figueroa Hernández
dfigueroah@yahoo.com.mx


Mujeres de ojos grandes. A través de pequeñas historias, Ángeles Mastretta nos lleva de la mano de extraordinarias visiones que la mujer tiene en las diferentes etapas de su vida, ya sean ante momentos difíciles, ante el amor, ante los desencantos pero por encima de todo, refiere a una cosmovisión que complementa la vida de los seres humanos a través de las pequeñas miradas, risas, acciones y formas de conocer y por qué no, de conocerse a sí mismas.

En este sentido, la escritora, cuya trayectoria está de sobra mencionar, reflexiona a través de cada crónica, la historia de diversas mujeres que han hecho de la vida un exquisito manjar y que no son presa de tabúes, de costumbres o de la esfera pública, simplemente se presentan como son, como valiosas mujeres que son independientes de lo que dicen y hacen sin pretextos ni vergüenza ante nadie.

Mucho se ha escrito sobre las mujeres y desde el punto de vista de las mujeres, sin embargo, Ángeles Mastretta conjuga su pluma literaria a través de un lenguaje sencillo, apto para cada periodo histórico en donde se desarrollan los personajes. Cada capítulo, está escrito en prosa, aunque el lenguaje además resulta delicado y sublime, al grado de parecer poético en algunos diálogos entre los personajes. Cada página se convierte en una lección de vida de una mujer como aleccionando a los hombres –de por sí, costumbristas y “machistas”- sobre el comportamiento femenino y ante la vida.

El carácter de la mujer resulta la fuerza que la escritora nos transmite en cada renglón; las diversas formas de amar y entregarse; de corresponder pero también de renunciar, con la intensidad y abruptos que las caracterizan tanto en momentos armónicos como álgidos. Precisamente de eso habla Mujeres de ojos grandes, de lo majestuosa que resulta la mujer para sí misma, no para los hombres o para sus semejantes, para ellas mismas.

Imposible para estas líneas el poder comentar cada episodio ya que cada uno posee una magia especial de acuerdo a su contexto y a su situación. No obstante, es una recopilación de biografías sobre “supuestas tías” a las que la escritora refiere, lo que le imprime un toque de leyenda a cada relato.

A lo largo de la vida se dice que cada ser humano está en busca de la otra mitad, de la media naranja que lo haga feliz, pues así sucede en este hermoso libro ya que el papel del hombre en cada narración resulta un complemento para la mujer protagonista; sin embargo, su importancia gira en torno a lo que haga o deje de hacer la mujer.
Lectura feminista para algunos y que al inicio de la década de 1990 en la que se publicó, resultó una lectura obligada en el claustro universitario. Al día de hoy, sigue tan vigente como cualquiera, lo que indica que la sociedad mexicana poco ha cambiado en torno al hombre o, en su defecto, mucho ha avanzado en el reconocimiento a la mujer y su importancia en la vida cotidiana.

Al final, ¿qué seríamos nosotros sin las Mujeres de ojos grandes?




Mujeres de ojos grandes
Ángeles Mastretta. Seix Barral Biblioteca Breve
2012, 223 pp.

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