domingo, 6 de diciembre de 2015

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Por David A. Figueroa Hernández
dfigueroah@yahoo.com.mx


Equinoccio. Memorias. El mundo de la diplomacia ha hecho que los países establezcan otro tipo de lazos amistosos además de los políticos, sin embargo, durante el siglo XX era una característica común que los diversos gobiernos impusieran en sus respectivos cargos en las representaciones en el mundo, a los mejores hombres y mujeres quienes se encargarían de propagar las letras, las costumbres y la cultura de los lugares donde residían. Es el caso de esta interesante lectura.

Escrita con una pluma sofisticada, Jaime Torres Bodet, nos introduce a una serie de relatos pormenorizados sobre su ascensión en la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) primero como segundo secretario hasta llegar al máximo cargo de representación diplomática. En este intervalo, su paso por diversos países como España, Francia, Holanda, Italia, Argentina, Bélgica, Portugal y por supuesto, la estancia en México, harían de este notable personaje un ilustre portador de la cultura nacional.

Equinoccio resulta una cuidadosa narrativa de los momentos más álgidos de Torres Bodet; aunque también, resulta una serie aventuras interesantes al ser testigos –indirectamente- de la Segunda Guerra Mundial y sus terribles consecuencias en los países europeos. Por ello, esta lectura se vuelve un documento imprescindible de la forma de vida durante el transcurso de tan terrible odisea internacional.

Sin embargo, también, a lo largo de cada uno de los capítulos, el autor nos lleva de la mano a través de diferentes episodios mexicanos en los que fueron constantes las decisiones diplomáticas además del papel que él mismo jugó en la elaboración de discursos y estrategias, pero sobre todo, en acciones concretas y posturas del gobierno mexicano.

La relación con los Estados Unidos, la Conferencia de Río de Janeiro pero sobre todo la relación con la antigua Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas (URSS), también fueron puntos clave en las posturas que México presentó el siglo pasado. No obstante, el escenario al término de la Segunda Guerra Mundial, haría que el mundo como era conocido cambiase debido a la nueva conformación geográfica de los países europeos pero al mismo tiempo, la nueva conformación política bipolar políticamente hablando, harían que nuestro país sorteara, gracias a hombres de grandes miras como el autor, tan difícil tránsito mundial.

Qué falta hacen los hombres visionarios y con poder de decisión en un México cada vez más convulsionado.


Equinoccio. Memorias
Jaime Torres Bodet
Editorial Porrúa
1974, 360 pp.

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